Más de 100 años desde su descubrimiento

El descubrimiento del umami tuvo lugar en 1908, cuando el Dr. Kikunae Ikeda, catedrático y científico de la Universidad Imperial de Tokio, convencido que el sabor de las comidas cumplía un papel importante en la buena alimentación, dedicó sus investigaciones a profundizar en el tema.

Una noche, mientras cenaba con su familia, Ikeda descubrió un sabor delicioso y particular en un caldo kombu dashi, tradicional en Japón que era diferente a los otros gustos básicos. Esta inquietud lo llevó a realizar diversos estudios donde descubrió que ese delicioso sabor era conferido por el aminoácido glutamato, a este gusto lo denominó umami.

Además del alga kombu, el Dr. Ikeda descubrió que otros alimentos como tomates, champiñones, espárragos y carnes, también tenían en común una alta concentración del aminoácido glutamato.

En 1909, un año después de este gran descubrimiento científico, el Dr. Ikeda se asoció con el empresario Saburosuke Suzuki y juntos establecieron las bases del Grupo Ajinomoto. De esta manera se inició la producción industrial del glutamato monosódico -sazonador umami- bajo la marca AJI-NO-MOTO®.

Los estudios del Dr. Ikeda fueron revalorados tras el reconocimiento internacional del umami en 2002, cuando un grupo de científicos identificó receptores del umami en la lengua humana, junto con las papilas gustativas de los otros cuatro gustos básicos. Esto significa que el umami es un sabor intrínseco que se disfruta de manera universal.