Experimenta el umami

El umami es un gusto que no es tan sencillo de diferenciar. Por ello, para facilitar aún más su percepción, podemos colocar en una misma preparación, como mínimo dos alimentos umami, por ejemplo cuando comemos pastas, podemos preparar la salsa utilizando salsa de tomate (ingrediente umami), y un poco de queso parmesano. Cuando combinemos estos insumos, conseguiremos una mejor experiencia sensorial, pues que los sabores se sentirán más prolongados en nuestro paladar, una de las características del umami.

Normalmente, sentimos el gusto umami después de experimentar el impacto inicial de los cuatro gustos básicos. Para identificarlo es necesario estar atento a la sensación agradable que permanece en el paladar algunos segundos después de sentir los demás gustos.

A continuación, presentamos un ejemplo de degustación umami con un tomate cherry deshidratado:

  1. Coloque el tomate cherry en la boca.
  2. Mastíquelo de 20 a 30 veces, inicialmente sentirá el impacto ácido y dulce, sabores distintivos del tomate. Note como aumenta la salivación.
  3. Posteriormente, el sabor se modifica y se torna un gusto más agradable que permanece en la boca tras ingerir el alimento, ese sabor delicioso que finalmente se apodera del paladar ¡Ese es el gusto umami!.

Estas son algunas de las apreciaciones de las personas después de descubrir el gusto umami en su paladar:

  • Sabroso
  • Delicado y sutil
  • Suave
  • Terroso, parecido a un hongo
  • Delicioso
  • Carnoso
  • Persistente
  • El gusto residual (puede sentirse al final de la masticación)

Tres propiedades del 5to gusto umami

El umami tiene un rol fundamental en el sabor de las preparaciones. De esta manera, contribuye a que las personas cubran sus requerimientos nutricionales a través de una buena alimentación y mantengan una buena salud.